El cambio de embrague implica la sustitución de las piezas desgastadas del sistema de embrague de un vehículo, como el disco, el plato de presión y el cojinete. En la reparación de embrague, se corrigen problemas como deslizamientos o ruidos, mediante la sustitución de piezas. Logrando un funcionamiento suave y seguro de la transmisión.
El cambio de correa de distribución es una tarea crítica en el mantenimiento de motores de combustión interna. Implica la sustitución de la correa antigua por una nueva, asegurando que las marcas de sincronización se alineen correctamente. Esta operación previene averías graves en el motor y suele requerir también el reemplazo de componentes relacionados, como el tensor y la bomba de agua, para garantizar un funcionamiento óptimo.
El mantenimiento de frenos implica inspeccionar y ajustar regularmente el sistema para garantizar un rendimiento óptimo. La reparación involucra corregir problemas como desgaste de pastillas, discos o líquido de frenos, asegurando una frenada segura.
El servicio de lubricación es esencial para tu vehículo. Garantiza un motor en buen estado y prolonga su vida previniendo el desgaste. También incluye cambios de filtros, líquido refrigerante y, en algunos casos, revisa neumáticos, frenos, luces y escobillas.
Es la reparación y/o mantenimiento de las piezas mecánicas de un vehículo para su funcionamiento óptimo. Es importante realizar una revisión cuando se detecta el mal funcionamiento o ruido anormal.
La reparación del motor aborda el desgaste y la pérdida de calibración de piezas debido al uso. La rectificación implica mecanizar estas piezas para igualar sus superficies y mejorar la lubricación, restaurando así su estado original.
El diagnóstico computarizado de vehículos es un proceso en el que se utiliza el Scanner para verificar y analizar los sistemas del automóvil. Esto permite identificar rápidamente problemas mecánicos o eléctricos, facilitando la detección precisa de fallos y la toma de decisiones para su reparación.
El mantenimiento integral y el chequeo del automotor comprenden una serie de acciones preventivas y de inspección del vehículo, incluyendo motor, transmisión, frenos, suspensión, luces y sistemas electrónicos. El objetivo es mantener el automóvil en óptimas condiciones de funcionamiento, prolongando su vida útil y garantizando un rendimiento seguro y eficiente.